Hay trabajos de mantenimiento que pueden hacerse con las precauciones habituales. Y luego están los trabajos en altura: reparar una cubierta, revisar un tejado, limpiar canalones en edificios altos, trabajar en fachadas verticales. Estos trabajos requieren una preparación y unos medios que van mucho más allá de subirse a una escalera.
Qué se considera trabajo en altura
Técnicamente, se considera trabajo en altura cualquier intervención que se realice por encima de los dos metros. A partir de ahí, la normativa de prevención de riesgos laborales establece una serie de exigencias específicas para proteger la seguridad del trabajador.
En la práctica, los trabajos más habituales en comunidades de vecinos y viviendas que entran en esta categoría son: la reparación de cubiertas y tejados, la sustitución o reparación de tejas, el mantenimiento y limpieza de canalones en edificios de varios pisos, la reparación de aleros, albardillas y cornisas, y los trabajos en fachadas que requieren acceso vertical.
Los riesgos de trabajar sin los medios adecuados
Una caída desde altura es uno de los accidentes laborales más graves y frecuentes en el sector de la construcción y el mantenimiento de edificios. Las estadísticas no dejan lugar a dudas: la mayoría de los accidentes graves en este tipo de trabajos se producen precisamente porque no se utilizan los equipos de protección adecuados o porque el trabajador no tiene la formación necesaria.
Pero más allá del riesgo personal para el trabajador, para la comunidad que contrata el servicio también hay implicaciones. Si durante un trabajo en tu edificio un trabajador sufre un accidente y la empresa contratada no cumple con la normativa de prevención de riesgos, pueden surgir responsabilidades legales para los propietarios o para la propia comunidad.
Qué exige la normativa
Las empresas que realizan trabajos en altura deben cumplir una serie de requisitos:
- Contar con trabajadores con formación específica en trabajos en altura y en el uso de equipos de protección individual (EPI).
- Disponer de los equipos de protección necesarios: arneses, cuerdas, anclajes, cascos y demás elementos de seguridad.
- Realizar una evaluación de riesgos previa al trabajo y tener un plan de actuación para emergencias.
- En muchos casos, contar con un seguro de responsabilidad civil que cubra los daños que puedan producirse durante los trabajos.
Pedir una cotización muy barata a alguien que no puede garantizar estas condiciones puede salir mucho más caro si algo va mal.
Técnicas para trabajos en zonas de difícil acceso
Para edificios donde no es posible instalar andamios o donde eso resultaría muy costoso, existen alternativas profesionales. Los trabajos verticales con técnicas de acceso por cuerdas permiten llegar a cualquier punto de la fachada o cubierta con total seguridad y sin necesidad de estructuras auxiliares voluminosas.
Esta técnica, realizada por profesionales certificados, es especialmente útil para reparaciones puntuales en fachadas altas, para la limpieza de canalones en edificios de varios pisos o para la revisión de elementos concretos en la cubierta.
Cómo elegir la empresa adecuada
Antes de contratar cualquier trabajo en altura, conviene verificar que la empresa:
- Tiene experiencia demostrable en este tipo de trabajos.
- Puede acreditar la formación de sus trabajadores en trabajos en altura.
- Cuenta con el seguro de responsabilidad civil en vigor.
- Hace una visita previa para evaluar el trabajo y presenta un presupuesto detallado.
Una empresa seria no tendrá ningún problema en facilitar esta información. Si hay reticencias o no se puede acreditar nada, mejor buscar otra opción.
En 360 Besaya realizamos trabajos en altura y verticales en Torrelavega y Cantabria con total garantía de seguridad y cumpliendo toda la normativa vigente. Si tienes una reparación en cubierta, tejado o fachada alta, consúltanos y te diremos cómo abordarlo con seguridad y al mejor precio.




